18 de abril de 2013

Universos paralelos







El ministro de Economía anuncia en el Congreso nuevos recortes: bajada de sueldo del 20% a los empleados públicos, reducción del 10% de las pensiones, supresión de los subsidios a los parados de larga duración. Cuando finaliza su comparecencia, se refugia en su despacho y se sirve un whisky de 12 años, enseguida abandona el Congreso y sube al asiento trasero de un Audi blindado en el que se traslada al aeropuerto, donde aguarda el jet que despegará en una hora rumbo a un fin de semana en Seychelles.
 Cuando el coche se detiene en un semáforo en rojo de la Gran Vía, lo rodea un grupo de manifestantes que increpa al ministro. El ministro los observa como si fueran peces abisales que contemplara a través del cristal de un batiscafo. Durante un segundo, antes de que el semáforo se tiña de verde y su chófer se aleje de los manifestantes con un apretón del acelerador, incluso llega a reconocerles un cierto parecido con los de su especie.

14 de febrero de 2013

Plaga celestial



                                                                     
  Una bandada de ángeles exterminadores anidó en primavera en los tejados del Vaticano. Armados con espadas de fuego, los ángeles combatían día y noche en feroces batallas aéreas, rociando de sangre, guano y plumas chamuscadas a los peregrinos que transitaban por la Plaza de San Pedro. De cuando en cuando se lanzaban en picado sobre un guardia suizo, lo abrían en canal y devoraban sus vísceras.
De nada sirvieron las púas de acero que se instalaron en las fachadas de los edificios, los ángeles las achicharraron con los rayos que emiten sus ojos azul cobalto. Cuando el Papa decidió, al fin, trasladarse a Castelgandolfo, bajó súbitamente la temperatura, y cayó sobre Roma una tromba de agua. Los ángeles se guarecieron en sus nidos, inmóviles como gárgolas, y cuando escampó, fueron levantando el vuelo. Formados en escuadrón emigraron, gracias a Dios, hacia países más cálidos.